Parto Normal
¿Qué es el parto normal?
El parto normal es el proceso fisiológico con el que la mujer finaliza su gestación a término (entre las 37 y las 42 semanas cumplidas). Su inicio es espontáneo, se desarrolla y finaliza sin complicaciones, culmina con el nacimiento de un bebé sano y no necesita más intervención que el apoyo integral y respetuoso. Después de dar a luz, tanto la madre como su bebé se encuentran en buenas condiciones.
Acerca del parto normal
El parto normal es una manera de dar a luz "con poca tecnología" al permitir que la naturaleza siga su curso. Esto puede incluir:
- pasar por el trabajo de parto y el parto sin la ayuda de medicamentos, incluidos analgésicos tales como epidurales
- utilizar pocas intervenciones médicas artificiales o ninguna de ellas, como el monitoreo fetal continuo o las episiotomías (cuando se realiza un corte en la región comprendida entre la vagina y el ano, llamada perineo, para hacer lugar para el bebé durante el parto)
- permitir que la mujer dirija el proceso de trabajo de parto y el parto de la forma que le resulte más cómoda
Muchas mujeres con embarazos de bajo riesgo eligen el modo natural para evitar los riesgos posibles que los medicamentos pueden plantear para la madre o el bebé. Los analgésicos pueden afectar el trabajo de parto, por ejemplo, bajar la presión arterial, retardar o acelerar el trabajo de parto, provocar náuseas y generar sensación de falta de control.
¿Cómo me preparo para el parto natural?
Una vez decidas que deseas tener un parto natural, tendrás que empezar a prepararte activamente. Lo lograrás eligiendo el médico y el ambiente adecuados, creando un plan de nacimiento, asegurándote de que tien😅es un buen apoyo durante el trabajo de parto, y educándote acerca del parto y las técnicas para sobrellevarlo.
Apoyo personal en el trabajo de parto
Tener a alguien a tu lado que se comprometa a brindarte apoyo emocional así como a ayudarte a estar lo más cómoda posible, puede reducir notablemente tu ansiedad y nivel de estrés. Esto te ayudará a sentir mayor control y soportar los rigores del parto sin medicación.
Ejercicios respiratorios y visualización
La mayoría de las clases de preparación para el parto incluyen técnicas de respiración y visualización. Tú y tu compañero recibirán patrones de respiración específicos para practicar, y tu instructor te enseñará cómo usar la visualización (de un lugar que te tranquilice, por ejemplo, o del nacimiento fácil y seguro de tu bebé) para ayudarte a sobrellevar el dolor.
Posición y movimiento
Cuando no estés medicada, puedes intentar diversas posiciones, incluyendo ponerte de pie, apoyarte en tu compañero, sentarte y arrodillarte, ya sea con la espalda recta o poniéndote a cuatro patas.
Es posible que el movimiento te haga sentir más cómoda. Prueba caminar, o mecerte en una mecedora o una pelota grande de ejercicio. Moverte puede hacer que sientas mayor control, lo cual puede aliviar la ansiedad y el dolor.
Masajes, tacto, y terapia de frío y calor
El masaje promueve la relajación, tranquiliza los músculos tensos y puede reducir la percepción del dolor. Puedes pedirle a tu compañero, a tu mamá, o a quien sea que te esté ayudando durante el parto que te haga masajes: el tacto de una persona amada puede ser muy reconfortante si estás ansiosa. Te puedes sentir mejor con un masaje de presión suave o es posible que prefieras un masaje más fuerte.
¿Qué es un parto por cesárea?

Un parto por cesárea es un procedimiento quirúrgico en el que un feto nace mediante una incisión en el abdomen y el útero de la madre.1 Según los CDC, en 2010 casi el 33% de los partos fueron realizados por cesárea. Según la Agencia para la Investigación y la Calidad del Cuidado de la Salud (AHRQ por sus siglas en inglés), entre 1997 y 2008 la cantidad de partos por cesárea aumentó un 72%.3
Podría ser necesario un parto por cesárea
- Se trata de un embarazo múltiple (más de un feto). Un embarazo con fetos múltiples, en particular cuando son más de dos, puede provocar un trabajo de parto prematuro. Podría ser necesario un parto por cesárea si se presentaran complicaciones con el parto o los ritmos cardíacos fetales.
- Hay complicaciones con el trabajo de parto, por ejemplo, si no avanza con normalidad. Esto puede ocurrir si el cuello del útero no se dilata como debería.
- La salud del bebé está en peligro. Esto podría incluir problemas con el cordón umbilical o cuando el monitor fetal detecta un ritmo cardíaco anormal.
- El feto es demasiado grande. Las mujeres con diabetes gestacional, en especial si los niveles de azúcar en la sangre no están debidamente controlados, corren más riesgo de tener bebés de gran tamaño, que requieren un parto por cesárea a fin de prevenir complicaciones en el parto como la distocia de hombro (cuando la cabeza del bebé pasa por la vagina pero se trancan los hombros).
- El bebé está en presentación de nalgas, es decir que está en posición invertida y salen los pies antes que la cabeza.
- La madre tiene una infección como el VIH o el herpes. En este caso, el parto por cesárea podría ayudar a prevenir la transmisión del virus al bebé.
- Hay problemas con la placenta. A veces, la placenta no se forma o funciona correctamente, está en el lugar equivocado del útero o se fija a demasiada profundidad o con demasiada firmeza en la pared uterina. Esto puede provocar problemas como privar al feto del oxígeno y los nutrientes que necesita y causar sangrado vaginal.4
Las mujeres sometidas a un parto por cesárea pueden recibir anestesia general, epidural o raquídea. La anestesia epidural insensibiliza la parte baja del cuerpo mediante una inyección en la espina dorsal. La anestesia raquídea también insensibiliza la parte baja del cuerpo pero mediante una inyección directamente en el líquido espinal. Las mujeres que reciben anestesia general, de uso frequente para los partos por cesárea de emergencia, no estarán despiertas durante la cirugía.
Durante el procedimiento, el bebé nace a través de cortes en el abdomen y el útero de la madre. Luego, el útero se cierra con puntos que se disuelven posteriormente. Los puntos o las grapas también cierran la piel del vientre.
El parto por cesárea es seguro, pero no deja de ser una cirugía, con riesgos y complicaciones que deben tenerse en cuenta. La recuperación de una cesárea con frecuencia lleva más tiempo que la de un parto vaginal. Algunas mujeres solicitan una cesárea incluso cuando el parto vaginal es una opción.2 Sin embargo, los partos por cesárea pueden aumentar el riesgo de tener problemas de salud y dificultades con embarazos futuros.Además, los bebés nacidos por cesárea pueden tener más problemas respiratorios que los bebés nacidos por parto vagina



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